c - Diniz Lago
dentista, salud bucodental, salud, miedo al dentista
15839
single,single-post,postid-15839,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive
superar-miedo-al-dentista

c

Es más frecuente de lo que parece. Muchas personas padecen miedo o fobia a ir al dentista (ansiedad dental). Esto se traduce en falta de atención odontológica y, por consiguiente, deterioro dental.

Encuestas realizadas en Estados Unidos, mostraron que del 5 al 6% de la población adulta evitaba el tratamiento dental por temor. Además, se calcula que un porcentaje mucho mayor de la población, hasta un 25%, evita ir al dentista hasta que aparecen síntomas como infección y dolor.

 

¿En qué consiste el miedo al dentista?

En general, podemos definir el miedo como una reacción emocional caracterizada por sentimientos de tensión, aprensión, nerviosismo y preocupación causada por la anticipación de un peligro próximo.

Es un mecanismo irracional que puede ir acompañado por manifestaciones fisiológicas como sudoración excesiva, rubor, palpitaciones, temblores ¿te ocurre algo así?

 

¿Cómo superar el miedo al dentista?

Antes de nada, decir que las visitas regulares al dentista, junto con una buena higiene dental, son el binomio imprescindible para disfrutar de una buena salud oral pero también general.

Si tu boca no está bien, tu salud en general se resiente y tu rendimiento y capacidad de disfrute, disminuyen.

Estos son algunos tips que tal vez te ayuden:

 

1. Es imprescindible ir al dentista

Como decíamos anteriormente, es importante aceptar el hecho de que las visitas al dentista son necesarias para mantener su salud dental y general.

Las revisiones periódicas son necesarias para evitar, detectar y tratar la caries dental, la enfermedad periodontal (encías) y otras afecciones.

Puedes evitar procedimientos dentales extensos, invasivos y costosos con tan solo visitar al dentista regularmente para asegurarte de que tus dientes y encías están bien.

En nuestra clínica trabajamos desde la Odontología preventiva, es decir, nos adelantamos en la medida de lo posible a los problemas dentales para que no se produzcan, para ello son imprescindibles las revisiones periódicas.

 

2. Visita al dentista adecuado

Lo contrario del miedo es la confianza. Antes de visitar a un dentista investiga sobre su formación, experiencia… incluso habla con otros pacientes. Eso te ayudará a estar seguro de que estás eligiendo a un buen profesional y eso reducirá tu miedo.

Una vez en la clínica, háblale de tus miedos y dudas. Ellos sabrán cómo prestarte la atención que necesitas.

 

3. Infórmate sobre los tratamientos

El conocimiento es poder. Conocer en qué consiste el tratamiento que te van a realizar te ayudará a prepararte mejor para ello.

Muchas personas sienten miedo a los dentistas porque no saben qué va a ocurrir en el gabinete. El miedo se incrementa por la falta de control. Saber lo que sucederá de antemano te ayudará a gestionar mejor la ansiedad.

Para ello, pregunta a tu dentista directamente todo lo que necesites, te informará sobre tu caso y tratamiento concreto, nada que ver con las respuestas que obtendrás en buscadores, foros y preguntando a conocidos.

 

4. ¿Sólo o acompañado?

Para algunas personas, ir acompañados al dentista aporta apoyo y seguridad. Si es posible, procura que te acompañen incluso durante el tratamiento.

Muchos pacientes agradecen escuchar una voz amiga, como un amigo o pareja, que le hable y le dé ánimos.

 

5. Mejor con música

Durante una intervención dental se utilizan diferentes instrumentos, algunos de ellos producen un sonido que puedo incrementar el nerviosismo del paciente.

Una buena solución es escuchar música a través de los cascos o auriculares. No habrá ningún problema de comunicación, cuando el dentista necesite comunicarse contigo, sabrá cómo hacerlo.

 

6. Considera la sedación

La sedación es una buena opción para las personas que sufren de ansiedad severa. Te permite relajarte durante el tratamiento con la ayuda de un sedante que se administra por vía oral, intravenosa o como un gas (óxido nitroso, también conocido como gas de la risa). También puede optar por una combinación de estos.

La sedación te permite estar despierto, pero profundamente relajado.

Es importante hablar con tu dentista y determinar si esta es la mejor opción para ti. Asegúrate de elegir un dentista con experiencia si estás valorando esta opción.

 

El miedo al dentista no es inusual, afecta a millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, evitarlo no es la respuesta.

Busca el mejor modo de afrontarlo para ti por el bien de tu salud dental y general.